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Lo que debes saber de la Artritis Reumatoide

Como vimos en el artículo anterior que publicamos sobre esta temática, la Artritis Reumatoide es una enfermedad inflamatoria que taca mayormente las articulaciones.

Esta enfermedad fue nombrada por primera vez por el medico británico Alfred Baring Garrod, en el año 1859. Con el pasar de los años esta enfermedad ha sido muy investigada, por lo que se diferenció aún más de otros síntomas o entidades parecidas.

Causas:

Factor genético: en general es de origen hereditario, es decir, se transmite a través de los genes de los padres a los hijos.

Factor viral: Algunas artritis son causadas por infecciones y otras por traumas.

También se ha encontrado una asociación con el consumo de tabaco, por lo que los fumadores tienen más riesgo de padecerla.

Además, se sabe que la destrucción de la articulación se debe a la formación de un complejo inmunológico dentro de la misma, que, mediante un proceso inflamatorio autoinmune, que comienza en la sinovial, se va erosionando progresivamente el cartílago y el hueso.

No fue hasta 1940 que se desarrolla un test para determinar el factor reumatoide, por eso esta enfermedad

Localización más frecuente:

  • Muñeca.
  • Mano
  • Codo
  • Hombro
  • Pie
  • Rodilla

Síntomas:

En la articulación:

  • Tumefacción
  • Dolor
  • Anquilosis matinal
  • Deformación
  • Aumento de temperatura en la articulación

Hemos dicho que esta enfermedad es un trastorno multisistémico ya que puede llegar a generalizarse, provocando otros síntomas en las diferentes partes del cuerpo y llegando a afectar a los órganos.

Algunos de estos síntomas son:

  • Pérdida de peso
  • Fiebre
  • Aumento de los ganglios linfáticos
  • Edema
  • Anemia
  • Osteoporosis
  • Nódulos subcutáneos
  • Tendosinovitis
  • Bursitis
  • Vasculitis (necrosis y gangrena)
  • Atrofia y debilidad muscular

Es importante conocer que la misma cursa por 3 etapas, cada una tiene su comportamiento y características. Por lo que la persona que la padece debe tener supervisión frecuente por el reumatólogo. La buena noticia es que tiene periodos silentes, los que se pueden alargar con medidas importantes como los ejercicios terapéuticos.

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